En la educación media superior es una constante que lleguemos de instituciones universitarias, más que de normalistas, yo soy Licenciada en informática egresada de la Universidad Autónoma de Querétaro, llegue al COBAQ hace 13 años, cuando yo terminé mi carrera tenía ya un bebé de 1 año, la verdad es que los últimos semestres de mi carrera fueron muy pesados, cumplir con los deberes de mamá y los que la Facultad me exigía, fue un trabajo agotador; no quería en ese momento entrar a trabajar en una empresa comercial, mi idea era darme un tiempo y disfrutar a mi bebe, y pensé en dar clases en el lugar donde yo vivía, pues había un COBAQ, justo en el que yo estudie la prepa (fui alumna de la 1ª generación). Y así fue aquí me quede con la loable misión de impulsar la educación.
Siempre he pensado que la Informática es una profesión de servicio, de apoyo a todas las demás, en ese sentido mi carrera es una herramienta que me ayuda sobre todo en el manejo de la información, a agilizar los procesos que de su trabajo se deriven con el apoyo de las tecnologías de información y comunicación.
Cuando comencé, pensé que dar clases era algo sencillo, y que con el manejo de herramientas técnicas de mi profesión bastaba, pero cuando estuve frente a un grupo me di cuenta de que me hacían falta más elementos, hubo muchas cosas que se me dificultaron y que hasta hoy siguen siendo área de oportunidad, en lo que trabajo a diario, por ejemplo el trabajo con grupos numerosos, el manejo de conflictos, el desarrollo de secuencias didácticas que mejoren nuestro trabajo áulico.
En colegio de Bachilleres realizamos una Planeación semestral de cada una de las asignaturas, el formato de esta planeación en los últimos semestres ha cambiado constantemente, pero su parte medular sigue siendo el espacio donde se encuentran las secuencias didácticas por unidad de competencia, también en academia desarrollamos exámenes parciales, departamentales, bancos de reactivos, rubricas y listas de cotejo. El reto es que ya invertido el tiempo y trabajo en el desarrollo de todo esto nos sirvan realmente.
Al inicio de clase me presento, generalmente comienzo con una dinámica de apertura (rompe hielo), les digo las reglas del juego, el programa y objetivo del mismo. Además les doy, las evidencias de producto que realizaremos en cada parcial. Yo trabajo en laboratorio durante el semestre el desarrollo de algunas prácticas e inclusive de exámenes prácticos y organizarme para poder revisarlos es mi coco.
Impartir clases es una actividad que me llena de satisfacciones, me abre la posibilidad de facilitar conocimientos pero también estoy muy consciente de que transmitimos valores, actitudes de que somos orientadores. Eso me compromete a prepararme continuamente, mi objetivo es que mi clase sea un espacio de reflexión donde haya oportunidad de construir.
En alguna reunión con compañeros de la universidad, al comentarles que me dedicaba a la docencia alguien me hizo el siguiente comentario: “como que eres maestra, pero si eras de las buenas en la universidad”, y le conteste: “Precisamente, no cualquiera puede ser maestro”, con tristeza me di cuenta que para muchas personas ser docente es un trabajo con poca valoración.
Para mi ser docente es un quehacer que me llena de orgullo, sobre todo ser parte del plantel del que soy alumna de la 1a. generación que tanto me dio, debes tener vocación, es una aventura desde que los jóvenes llegan por primera vez hasta que concluyen sus estudios, vivir con ellos una de las etapas más bellas como es el bachillerato me inyecta de energía.
Cuando un joven regresa, y te agradece, cuando se convierten en brillantes profesionistas, en responsables padres de familia, en personas de bien para la sociedad, encuentro los grandes momentos de satisfacción y la respuesta al porque y para qué sigo aquí.
Esta confrontación entre la carrera que estudiamos y el hecho de incorporarnos como maestros de nivel medio superior, nos hace reflexionar nuestras carencias y enfrentar nuestra realidad con preparación.
Hola Carla,
ResponderEliminarFijate que al leer tu texto se me puso la piel chinita cuando ví que eres egresada de la UAQ, yo también estuve en la Facultad de Informática, aunque solo fué por dos semestres.
Me identifico mucho contigo cuando leo que te hacen comentarios por ser maestra, creeme, no eres la única a quien le pasa eso, pero definitivamente lo que recibimos a cambio no se compara con ninguna paga.
Que estés bien!!
Hola Carla
ResponderEliminarEs un gran compromiso el que tienes contigo misma y sobre todo tu gusto por la docencia es mayor, que por el dinero y las posibles comodidades que te pudiera dar un trabajo bien remunerado. Lo más importante es la satisfacción de hacer bien nuestro trabajo, resulta muy significativo que los jóvenes nos recuerden con agradecimiento. felicidades por todo lo que haces por los muchachos.