sábado, 8 de mayo de 2010

"Mi aventura de ser docente"

Ser docente de verdad es toda una aventura, ¿fácil?, para nada. Realizar este escrito evocó mis primeros años de docente, que parece que fueron ayer, y en enero del 2010 cumplo 14 años dando clase, que se me han pasado rapidísimo. Mucho de lo leído era como leer mi propia experiencia docente.

Y aunque son muchos los problemas que compartimos, son muchas las satisfacciones que nos deja ser docente, el reconocimiento social, el agradecimiento de los jóvenes, verlos convertidos en brillantes profesionistas, en responsables padres de familia, o en personas de bien y útiles para la sociedad.

La experiencia sin duda es uno de nuestros mejores aliados en la docencia, te da seguridad, valoración a tu trabajo, pero también la conciencia de nuestras carencias de mejora continua, de actualización, en este mundo cambiante.

Sin embargo yo sigo sintiendo mariposas en el estomago siempre que estoy con un grupo nuevo en mi primera clase. Me preocupa mucho llenar sus expectativas. No sé si esto es bueno o malo, en general soy muy preocupona.

Aunque por salud vivir con ansiedad no es recomendable, como se mencionaba en la lectura, yo requiero de planear y organizar perfectamente mi trabajo, de hacer todo lo necesario para que pueda facilitar lo poco que se y estoy segura que quién más a aprendido en estos años de ser docente soy yo.

Me gusto mucho la reflexión que hacia un docente: “pensaba viviendo, que era su vida, pensar y sentir y hacer pensar y sentir”, definitivamente cuando algo lo haces preocupado en el sentir tu compromiso será mayor, cuando amas tu trabajo, abres corazones y dispones no solo no solo el intelecto, dispones el alma.

Creo realmente que muchas veces después de tener una lectura tan motivante como la de Esteve quisiéramos involucrarnos más, pero la realidad es que nos supera la dinámica de trabajo, los grupos numerosos, esta vida tan acelerada, en la que encontramos infinidad de pretextos, considero que es un ejercicio diario, constante superar la resistencia al cambio, mostrar disposición y actitud positiva.

Definitivamente yo hago lo que me gusta, estoy muy orgullosa de mi labor y la lectura me recuerda la importancia que tiene y la gran responsabilidad de participar en la formación de personas (Ser maestro de humanidad), me anima a continuar con este desafío, con esta aventura de trabajar para mejorar la educación en México.

2 comentarios:

  1. Carlita.

    Que gusto leer tus participaciones. Me encanta lo que dices, porque en efecto lo que hacemos es formar humanos y esa es la magia de nuestra tarea, que no enviamos información sino formamos personas (maestros de humanidad dices)

    Como siempre, la primera....

    Te felicito.

    Any

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  2. Saludos Carla
    El enfoque que le das a tu participación es muy interesante, sobre todo porque consideras el factor humano que enocasiones lo olvidamos y es de suma importancia para que obtengamos los mejores resultados en el aula. Felicidades por la labor que realizas.

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